Fake news

 Infografia:


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primeros comentarios:

La verdad, al empezar a leer el libro de Karoline Khula lo que más me llamó la atención es cómo explica que las noticias falsas no son solo "mentiras" al azar. Lo que ella dice es que están hechas específicamente para que nos las creamos porque tocan nuestras emociones.

Me puso a pensar mucho en cómo usamos las redes sociales. A veces pensamos que somos súper listos y que a nosotros no nos engañan, pero el libro te demuestra que los algoritmos ya saben qué nos gusta y nos enseñan cosas que refuerzan lo que ya creemos. Me dejó con la sensación de que ahora tengo que dudar un poquito más de todo lo que veo en mi 'feed' o en lo que me mandan por los grupos de la familia, porque básicamente estamos viviendo en una burbuja.


Ejemplos de Fake News en México

1. Lo de que las vacunas tenían chips o te "imantaban"

Seguro te acuerdas de los videos de gente pegándose monedas al brazo después de vacunarse contra el COVID. Decían que era para controlarnos o que tenían grafeno. Fue un relajo porque mucha gente aquí en México le dio miedo y mejor no se vacunó, y todo empezó por videos de TikTok que se veían "reales" pero eran puro cuento.


 


2. El desabasto de gasolina por audios de WhatsApp

Hace un tiempo empezaron a rolar unos audios de un "supuesto trabajador de Pemex" que decía que ya no iba a haber gasolina. Todo el mundo se paniqueó y se lanzó a las gasolineras a llenar bidones. Lo curioso es que no había falta de gasolina, pero como todos fueron al mismo tiempo, ellos mismos provocaron que se acabara en las estaciones. Fue una mentira que se hizo realidad por el puro miedo.



Mi reflexión sobre esto

Después de leer a Khula y ver estos ejemplos de México, me doy cuenta de que el problema más grande no es la mentira en sí, sino qué tan rápido la compartimos. Siento que en México somos muy "de confianza"; si mi tía o mi mejor amigo me manda algo por WhatsApp, le creo casi por automático.

Como dice la autora, ya no importa tanto si algo es verdad o no, sino cómo nos hace sentir. Si algo nos da mucho coraje o mucho miedo, le damos "compartir" sin pensar. Tenemos que aprender a pararle un poco y no ser tan impulsivos, porque esas noticias falsas terminan causando problemas reales, como que la gente se enferme o que haya caos por cosas que ni siquiera están pasando. Básicamente, hay que dejar de creer todo lo que brilla en internet.


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